viernes, 18 de marzo de 2016

Feliz segundo aniversario

Mi amiga/politicsister/petarda de Susana Gonzalez Mateos acaba de recordarme que hace 2 años que salió mi libro "Los cuatro reyes".

En dos años la verdad que he aprendido mucho (que no suficiente) y he ido acostumbrándome a los ojos de la vida manchada de tinta. 


Un amigo decía: "Ser escritor es una maldición". Lo es, lo he dicho muchas veces, pero en estos dos años puedo hablar de alguno de esos detalles oscuros.


Una de las peores ramas de esta maldición, es la familia. No toda, y no porque tengan culpa de algo, es más cosa de uno mismo. Los empiezas a ver diferente, no te sientes valorado, no leen tu libro o no lo compran, y no porque deban hacerlo (que no es el caso) sino porque al convertirte en escritor empieza a crecer dentro de ti un ego somalí hambriento de palabras. Un ego que te consume, que te marchita, que te oscurece de tal manera que tus ojos son capaces de ver aquel cuervo del que hablaba Poe. 


Ese ego solo quiere que tu familia y amigos, compren y hablen (bien o mal da igual) de tu libro, que tus tres años encerrado de trabajo sean reconocidos. Sin embargo...
Y sin embargo todos sabemos que la familia y los amigos cercanos no son buen público, que nunca se debe trabajar juntos, que nunca debes tenerlos más de una semana en casa y...en fin, un puñado de sabiduría popular transmitida en generaciones no puede equivocarse.
Y sin embargo, he ahí la maldición, cuando escribes, escribes justo para esas personas. Esas personas que amas mientras te matan.



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